Reflexiones 2020
Reflexiones 2020

Reflexiones 2020

Estamos a punto de cerrar el año 2020, un año que ha representado un hito para la humanidad, donde todo el mundo se ha visto inmerso en un aislamiento social, donde para poder salir tenemos que usar medidas de bioseguridad como el uso de mascarillas, el distanciamiento y la desinfección permanente de manos, donde toda la industria del turismo se vio afectada al dejar de recibir visitantes por esta misma causa, donde miles de personas han pasado a otra vida y otras miles nos hemos quedado observando lo ocurrido, donde las brechas existentes se han abierto aún más y el resultado final de este virus COVID 19 tendrá sus efectos a nivel mundial, no solo a nivel socio-económico sino a nivel de la salud física y psicológica, pues muchas personas obligadas a aislarse no estaban preparadas para ello. Un año lleno de sensaciones y emociones diferentes que nos ha llevado a replantearnos la forma de hacer las cosas, que nos ha demostrado que podemos vivir diferente. Un año que nos ha enseñado el verdadero concepto de la resiliencia y que nos ha permitido ver cómo la naturaleza tiene esa capacidad de recuperación. Tan pronto la humanidad le dio espacio a la naturaleza, la vida silvestre se acercó y estuvo en lugares nunca vistos demostrando que sin la intervención nuestra puede llegar a ser lo que fue. 

Recientemente leí la frase:

“Estamos en la misma tormenta pero no en el mismo barco”.

Me identifiqué inmediatamente y aunque ésta fue escrita antes de la pandemia para reflejar la crisis ambiental, social y económica, me parece que se ajusta perfectamente a lo que estamos viviendo ahora. Aun cuando esta crisis se encuentra afectando a toda la humanidad, cada persona se ha visto tocada de manera diferente. En mi caso, siento que mi barco está saliendo a flote, y no solo eso, se me dio la oportunidad de restaurarlo y prepararlo. Me permitió descubrir cómo manejarlo teniendo claro su curso y sabiendo que esta tormenta puede prolongarse. Me permitió comprender que si cuido de su interior el barco no se verá afectado; y, que el andar por aguas salvajes nos generará nuevas enseñanzas para poder mantener el rumbo y de ser necesario, marcar uno nuevo. He comprendido que no podemos controlar todo aquello que sucede; mas si, nuestras respuestas a dichos acontecimientos. 

Hace ya nueve meses, casi al inicio del aislamiento social, tuve la primera oportunidad de hacer una lista de todo aquello de lo que debía estar agradecida. Ya estábamos encerrados y no precisamente en nuestra casa, pues la pandemia nos obligó a quedarnos en otra ciudad por dos meses sin aviso previo. En ese momento tuve dos opciones: la primera quejarme y preguntarme el porqué de esta situación- posiblemente esto me hubiese llevado a una cadena de pensamientos negativos que hubiesen derivado en más hechos negativos; la segunda, descubrir lo positivo en este hecho- definitivamente el tener junto a mí a toda la familia marcó la diferencia, y luego el tomar la decisión de iniciar un nuevo camino de aprendizaje, de aceptar nuevos desafíos, de permitirme vivir el momento y encontrar la magia en ello. Así comenzó una serie de nuevos descubrimientos para todos nosotros.

Ya les contaré cada una de estas aventuras y los aprendizajes resultantes. Por ahora, el dar este primer paso y compartir por primera vez con ustedes mis pensamientos en lugar de dejarlos en mi cuaderno personal forma parte de este nuevo camino de transformación hacia lo que años atrás descubrimos junto con mi esposo como nuestra misión familiar y que después de este año lleno de aprendizajes la ratificamos como: “Ser portadores de luz y alegría”. 

De todo corazón deseo que puedan contar todas esas bendiciones recibidas en el 2020 y que puedan enfocar su energía, su amor y su luz en ello, pues estoy convencida que ese es el camino hacia la transformación y el crecimiento personal. Que el 2020, nos lleve a repensar nuestro actuar, nuestra forma de relacionarnos con los demás, nuestra forma de sentir y sobre todo, que nos permita identificar todas esas enseñanzas y aprendizajes que seguro marcará un hito para la vida de muchas personas.

A través de éste y los próximos escritos, espero poder de alguna manera topar sus corazones para que puedan encontrar esa luz y mantenerla encendida, sabiendo que ¡la magia consiste en estar presente en el ahora! 

Ana Cristina de la Torre, 27 de diciembre de 2020